Oscuridad…
No puedo ver, ni sentir… sí, puedo sentir, siento miedo, ¿Qué encontrare tras el siguiente paso?
Escondo mis manos porque no sé que será lo próximo que toquen. Tapo mis oídos porque escucho palabras que nunca quise escuchar.
Está oscuro, demasiado oscuro. No quiero pensar, hasta oscuros son los pensamientos.
Miro hacia atrás y puedo verte; deseo que estés aquí, en la parte del camino donde me encuentro.
Ven, dame tu mano, acompaña mis pasos.
Ya estás aquí. Por fin hay luz.
05 de Enero de 1999