Una palabra, sólo un momento, una mirada, una caricia.
Un suspiro, un brillo en los ojos, sólo un latido.
Sólo tus manos y las mías, tus labios, los míos.
Sólo yo. Sólo tú. Pero no, tú en mi corazón, en mi mente, en mi tiempo, en mi espacio, en mi vida.
Y yo en tu vida… no, creo que no.
Tú en mi silencio, en mi mirada perdida. Y yo… ni siquiera llegué a tu sonrisa.
01 de Enero de 1999